Viernes, 23 de junio de 2017

Manejo convencional versus medicina alternativa para los Linfomas
Por: Dr. Fernando Cabanillas

Hace unos dos años atrás ví una joven paciente de 25 años desesperada por sus síntomas de fiebre, sudoración y pérdida de peso. La paciente lucía muy enferma y sumamente pálida. Había sido diagnosticada con un Linfoma de Hodgkin. Nos relató que había rehusado la quimioterapia porque la detestaba y que había decidido tratarse con medicina natural usando altas dosis de Vitamina C por vena. El motivo de la consulta fue el empeoramiento de su condición médica. Le explicamos que la mayoría de los pacientes con linfoma de Hodgkin se pueden curar con quimioterapia pero no con Vitamina C. Le recomendamos una serie de exámenes pero no acudió a su próxima cita médica. Pasaron unos 6 meses y cuando volvió a vernos la paciente lucía todavía más pálida. Su hemoglobina era de 4 gramos y parecía casi moribunda. Decidió aceptar la quimioterapia la cual le mejoró sus síntomas después del primer tratamiento. Sin embargo nuevamente abandonó el tratamiento. Luego de varios meses regresó de nuevo muy enferma. Confesó que otra vez estaba recibiendo Vitamina C. Ya no podía caminar ni un paso. El tumor le había comprimido la espina dorsal. En esta ocasión aceptó la quimioterapia en serio y completó todos los tratamientos que le prescribimos. Afortunadamente respondió muy bien al tratamiento. Hoy día la paciente está viva y puede caminar casi normalmente.

Los linfomas son un tipo de cáncer que comienzan en las células llamadas linfocitos, los cuales son parte del sistema inmune del cuerpo. Su causa se conoce en algunos casos pero no en todos. Los linfocitos son células linfáticas que están localizadas en los ganglios o “glándulas” linfáticas y en otros tejidos linfáticos incluyendo la sangre. Existen dos tipos principales de linfomas: el linfoma de Hodgkin y todos los demás tipos de linfomas denominados como linfomas no Hodgkin (LNH). Los LNH son mas comunes y mas diversos pues existen mas de 30 diferentes tipos pero se pueden categorizar a grandes rasgos como linfomas indolentes y linfomas agresivos. Los patólogos pueden diferenciar entre los LNH y la enfermedad de Hodgkin al observar las células cancerosas con un microscopio.

Usualmente los linfomas se presentan como ganglios linfáticos aumentados de tamaño, por regla general en el cuello, las axilas o la ingle. En otras ocasiones los ganglios afectados están en el vientre o dentro de la cavidad del pecho y pueden pasar desapercibidos por lo que el diagnóstico es más difícil. Muchos de estos linfomas, y en particular el de Hodgkin son altamente curables. El tratamiento depende del tipo de linfoma y de cuán extensa es la enfermedad. En términos generales la quimioterapia con o sin radioterapia son las armas que usamos para tratarlos. El uso de nuevas estrategias incluyendo la incorporación de drogas nuevas como Rituximab y Pegfilgrastim ha hecho posible el mejorar de forma importante los resultados de tratamiento de la mayoría de los LNH. Sin embargo, todavía muchos pacientes acuden a la medicina alternativa debido a la toxicidad de los tratamientos convencionales. Estos tratamientos alternativos ineficaces incluyen suplementos dietéticos, megadosis de vitaminas, preparaciones de hierbas medicinales, masajes, dietas de papa y zanahoria, progesterona, el uso de imanes, entre otra infinidad de cosas.

No significa esto que todos los remedios naturales son inefectivos o perjudiciales. Existen remedios naturales como el jugo de la fruta granada ("pomegranate" en inglés), el cual en un estudio científico pequeño, demostró que puede ayudar a combatir el cáncer de próstata. Estos resultados, debe entenderse, son aplicables a cáncer de próstata y no se debe utilizar el jugo de la granada en otros tipos de tumores hasta que no se pruebe que sea efectivo en cualquier otro tumor.

La gran mayoría de los otros remedios naturales nunca se han estudiado científicamente, o si se han estudiado, no han arrojado resultados favorables. El peligro está en que cuando los pacientes rechazan el tratamiento convencional, y les fallan los remedios naturales, ya cuando deciden tratarse convencionalmente, han perdido mucho terreno y puede ser ya muy tarde.

Finalmente, hay que destacar que algunos de estos tratamientos alternativos pueden interferir con la efectividad de la quimioterapia cuando se administran conjuntamente, como parece ser el caso con las altas dosis de Vitamina C según un estudio del Hospital Memorial Sloan Kettering en Nueva York.

Envíanos tu pregunta


captcha